tranquilidad
Cuando tu mente se hunde en sus regiones más básicas y primitivas, los pequeños placeres de la vida son los únicos que importan; el ahora, el ya mismo. Nada más existe. Y es por eso, que en esos momento, nada aprecio más que un suelo de lozas bien frías, con un silencio aplastante, y la ropa cálida que vestí la noche anterior. Un fuera de tiempo muy apreciado, una desaparición que a nadie importa, perder la consciencia y que minutos se vuelvan años...
[from
the rain gods.]