[el otro día, creo que el viernes] [me había copado con lo inevitable, claramente]
el inevitable licuado mental.
empezar a despedazar.
¡no sólo a conocer!
hacer una receta propia.
un desastre propio.
escupir semillas.
ensuciarlas y volverlas a tragar.
ya que no es posible crear nada,
¡empezar a morder!
ocultos de las bestias
bajo la piel de las bestias.