Sunday, May 3, 2009


a veces no entiendo dónde estoy.

bastante seguido necesito preguntarme y mirar cómo estuve este último tiempo, al menos desde la última vez que me paré a pensar.
no me gusta cambiar si no tengo el control. "quiero decidir, como me creo que vengo haciendo".
una cosa lleva a la otra, no? todo lo que no veo o someto a análisis me produce una sensación de inestabilidad en algunos casos insoportable. y empiezo al revés, a tratar de encajar las cosas en un camino que pueda entender, a un paso que pueda entender.
no me gusta olvidarme. hay tantas cosas que me gustaría recordar mejor. y cosas que me gustaría recordar de otra manera.
me gustaría sentirme fuerte.

pero cada vez que hace frío recuerdo el invierno. cada vez que recuerdo el invierno inevitablemente recorro toda mi vida, lo que me trajo hasta acá y lo que más o menos logré dejar. y después, y ahora, me doy cuenta de cosas a las que no siempre presto atención. pararme y mirar alrededor nunca deja de sorprenderme.
y cuando me meto la idea del invierno en la cabeza, de verdad tengo la necesidad de cubrirme y quedarme en casa.
en mi casa de allá, de antes, en realidad. pero no, yo ya superé todo eso y ahora no necesito encerrarme, verdad?

voy aprendiendo a andar más despacio. a decir menos. sólo aprendo a ignorar más cosas. soy más difícil de encontrar o de verdad me estoy dejando ir?

a veces me siento tan bien conmigo misma que me da miedo. después un síntoma de las cosas que me hicieron mal desde que recuerdo, y no necesito nada más. siempre estuve en el mismo lugar.
para qué me fui si iba a volver?
no sé si volví de la misma manera. el camino es el mismo hace años, pero tal vez una parte de mí-
a veces de verdad siento que puedo disolverme y después, al volver, el vértigo sólo dura un segundo.
a veces, cuando me distraigo, casi pienso que mi vida es un sueño del que puedo despertar cuando quiera. a veces veo mi historia como si no fuera mía. como si fuera un libro que puedo cerrar, y puedo elegir otro.
pero el invierno siempre me hace volver. los viajes. la falta de palabras. las palabras que no sirven. lo que hago, lo que no controlo, lo que controlo demasiado. sentirme cansada, sentir ganas de hacer algo que después me va a hacer sentir peor.

el invierno nunca fue silencio para mí. pero siempre necesité ese silencio.

hay tantas cosas nuevas que me hacen bien. hay cosas que no entiendo cómo llegaron y no entiendo por qué necesito saberlo. y también me voy desprendiendo de más cosas. a veces eso me hace sentir que no tengo nada a lo que pueda aferrarme. creo que estoy luchando constantemente contra lo que ya sé, que nada es seguro.

no tengo que saber quién soy exactamente. nadie sabe quién es. me gustaría no sentirme perdida cuando algo sale mal o de una forma inesperada, me gustaría tratar de entender pero sin obsesionarme con tener el control de todo. me gustaría no odiarme cuando me dejo llevar y resulta mal. me gustaría no odiarme por tratar de calcular cada paso. creo que entiendo que el mundo va más rápido que yo, y que hay momentos en los que tengo que tratar de encajar pero hay otros en los que es mejor irme.

encontrar cómo, cuándo, qué parte y en qué parte es difícil. cada vez es diferente, y uno tiende a reaccionar siempre igual naturalmente. construirse el difícil. más si uno siente que ya es tarde para muchas cosas.

no puedo soltarme del todo pero no puedo encerrarme y no mirar afuera.

es probable que nadie entienda cómo me siento a veces. por qué de repente me siento muy bien, casi eufórica, y de repente quiero cerrar todas las puertas y hundirme en las sábanas.
hay cosas que a muchos les pueden parecer pequeñas pero que realmente significan grandes cambios para mí. lograr cualquier cosa. descubrir que tantas cosas del "pasado" me siguen dominando. que me cuestionen. cuestionarme. hacer o conseguir algo que me guste. tener la aprobación de alguien.
la indiferencia no es lo mismo. sentirme inútil no es lo mismo.

me gustaría que el resto del mundo caminara conmigo alguna vez.
me gustaría sentirme fuerte.